23 de septiembre de 2013


Asahi Shimbun reclama un mejor trato a los trabajadores de origen japonés por parte del gobierno nipón

En su editorial del 23 de septiembre The Asahi Shimbun AJW (versión digital en inglés del influyente diario nipón) plantea el problema del trato que aún le da el gobierno de Japón a los trabajadores extranjeros de origen japonés, a quienes recibió de manera masiva en las décadas de los 80 y 90 como obra de mano no calificada.

"Japón ha continuado con su pésimo trato a los trabajadores extranjeros de ascendencia japonesa desde el colapso del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers en 2008, lo que provocó una recesión económica global", es lo que se se lee al comienzo de la nota.

Giullyane Futenma y su esposo Lucas, (ambos nikkei brasileños), dan una conferencia de prensa en Hamamatsu, Prefectura de Shizuoka, en julio después de que a Giullyane se le permitió volver a entrar en Japón. La oficina de inmigración japonesa en Nagoya inicialmente le negó el permiso para volver a entrar. (Foto: Asahi Shimbun AJW)


Menciona las medidas que se tomaron en el 2009 (Ayuda de Retorno) cuando el gobierno ofreció a los trabajadores un incentivo económico para que regresen a sus países de origen (aproximadamente $3.000 más $2.000 por cada miembro de la familia), una acción que muchos sectores de la sociedad ha criticado porque consideran que ha sido una manera de deshacerse de ellos.

Para acceder a este "beneficio" el trabajador se comprometía a no retornar a Japón en un lapso de tres años, aunque las autoridades podían modificar y ampliar  este período de tiempo de acuerdo a la situación económica del país.

Aunque el gobierno central introdujo medidas de apoyo en el año 2009,  como el sistema de aprendizaje y reforzamiento del idioma y capacitación en habilidades técnicas para los que se hallaban desempleados (que siguen vigentes), se crítica que todavía no se apliquen políticas de largo plazo para integrarlos a la sociedad como inmigrantes que han venido a quedarse y no como simples trabajadores de paso o "dekaseguis".

A esto se suma la cobertura mediática que sigue teniendo el caso de Giullyane Futenma, una nikkei brasileña de 21 años,  que retornó a Brasil en 2009 con el incentivo que ofreció el gobierno y que después de cuatro años decidió regresar a Japón y se le negó la visa de ingreso.

Futenma presentó una demanda contra el gobierno japonés por prohibirle su reingreso y finalmente se le autorizó la vuelta..

Notas y columnas publicadas en los mayores diarios del país defienden la situación actual de los extranjeros descendientes de japoneses, en especial de los que llegaron de América del Sur, y la posición del gobierno central y de muchas de sus autoridades de seguirlos tratando como simple mano de obra eventual.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails