12 de marzo de 2006


Y llegó la izquierda


Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,
y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.

A propósito de la nueva presidenta de Chile, me pregunto cuál será el papel de la izquierda chilena durante los cuatro años siguientes y en general de los movimientos progresistas, izquierdistas, socialistas, revolucionarios, comunistas y todas las otras etiquetas impuestas (o auto impuestas), que levantan la bandera de aplicar nuevas reformas para disminuir las brechas entre los ricos y los pobres en Latinoamérica. Aunque esto de los diestros, siniestros e izquierdosos me suenan igual los usaré hoy.

Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis
estropeando la vejez a oxidados dictadores,
y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona
en aquel mayo francés en los días de vino y rosa.

Creo que hay dos tendencias o proyectos que recorre el continente, una que defiende el orden establecido del libre mercado (y el consenso de Washington) y la otra que busca que se apliquen mejores políticas re-distributivas, equitativas y de justicia social. Claro, aplicadas de acuerdo a los intereses y a la realidad de cada país.

Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.

Los que siguen la primera de ellas no tienen reparos en proclamar sus bondades a los cuatro vientos, Alejandro Toledo en Perú, Vicente Fox en México, Álvaro Uribe en Colombia, Ricardo Lagos en su momento en Chile.


Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
al final de la partida no pudisteis hacer nada,
y bajo los adoquines no había arena de playa.

Al otro grupo, aunque no sigan una misma tendencia ideológica, se les tilda de gobiernos que giran hacia la izquierda. No creo que sea así, porque poseen más pragmatismo que izquierdismo. Lula en Brasil aplica más medidas neoliberales que el anterior gobernante. Néstor Kirchner parece haber olvidado aplicar medidas sociales urgentes en su empeño en pagar por adelantado la deuda con el FIM. Hugo Chávez en Venezuela es más nacionalista y populista que socialista o “revolucionario”. Y el presidente Tabaré Vásquez en Uruguay está llevando a cabo medidas del “orden derechista”. Habría que esperar todavía a Evo Morales en Bolivia.

Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,
y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,
pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.


Tal vez sea cierto aquello de que cuando la izquierda llega al poder se le acaban las propuestas y las estrategias. Que los intelectuales y los que no lo son, pero sí “zurdos”, tienen una visión romántica de la vida y que piensan con el corazón. Hasta ahora veo políticos con discursos de izquierda pero con acciones totalmente contradictorias con sus postulados, no son fieles con sus ideales sino que tienen mayor acercamiento con los intereses económicos establecidos.

Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más

La izquierda se sacude de un largo aletargamiento y de una grave crisis divisionista que ha debilitado su presencia en la vida política de América Latina. Tal vez ahora tengan la oportunidad de utilizar todos los nuevos medios para llegar a la sociedad civil sin cometer los vicios del pasado ni terminar envueltos en los males que critican a sus oponentes.

Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

Y agregando a la canción del español Ismael Serrano, espero que no sean los mismo muertos (ni nuevos tampoco), víctimas de la injusticia social, del hambre, de la falta de atención médica. Ni víctimas del poder político. Tampoco víctimas de esa carrera armamentista, que la señora Bachelet, en su condición de Ministra de Defensa del anterior gobierno, desarrolló junto a los militares, en una clara muestra de aplicar políticas estratégicas de seguridad interna y para la región, como alumna aplicada del pentágono.

*Foto: David Mercado en El nuevo cojo ilustrado
*Letra en rojo de la canción de Ismael Serrano, "Papá cuéntame otra vez" del albúm "Atrapados en Azul"



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